La Hermandad y Los Peñones
La Hermandad nace de un cisma Menoch dentro del antiguo credo crosariano y se convierte en fuerza central de la Yihad que devasta numerosos mundos. Su capital espiritual son Los Peñones, dos asteroides gigantes conectados por campos de fuerza y cubiertos por ciudades burbuja.
La doctrina afirma que Los Peñones son restos de Gaia, aunque corrientes revisionistas sostienen que podrían ser astrolitos colonizados y reinterpretados. La propia incertidumbre muestra hasta qué punto la memoria histórica ha sido manipulada.
Tras su derrota ante Nazarius Damocles Segundo y la fundación del Imperio del Sol, la Hermandad pierde poder militar abierto, pero sobrevive como orden mística. Abaddón comprende su utilidad y la reconfigura. Convierte al Patriarca mediante Urushdaur y coloca su imagen en el centro del culto. Para las masas, sin embargo, la institución continúa pareciendo la última organización puramente humana.
La Armada Sagrada utiliza soldados comprados, Loterías de Sangre, exoarmor, drogas y propaganda. La campaña de Arges muestra su método: castigar una rebelión de forma pública para restaurar el miedo. Jataq es convertido en héroe y Cnosos en traidor, aunque el episodio real es moralmente ambiguo.
Los Peñones expresan la unión de religión, arquitectura y poder burocrático. Su catedral neogótico-apocalíptica domina la vida urbana y convierte el dogma en paisaje. Desde allí se administran guerras, se redactan versiones oficiales y se oculta la penetración Igigi.
La Hermandad funciona como ejemplo interestelar de la misma corrupción que afecta a La Orden en Aqueron: una institución humana que cree defender la fe mientras alimenta a falsos dioses. Su existencia demuestra que la misión de Kadosh no termina con Pazazu o Baalfegor.
