Bahadura
Bahadura es la esposa legítima de Jacob y madre de Esaú. Su posición dentro de la tribu aramita está ligada a la primogenitura, al rango y a la expectativa de que su hijo herede el báculo de los jeques. La relación de Jacob con Amará, una esclava adquirida en Al-Semanet, convierte la vida familiar en un conflicto prolongado.
Bahadura transmite a Esaú su desprecio hacia Amará y Zebulón. Durante la última audiencia de Jacob permanece junto al lecho, cubierta por un velo negro, pero reacciona con hastío cuando el anciano habla de la visión recibida de un elemental de Abydos. Para ella, la profecía amenaza un orden que considera natural e indiscutible.
Cuando Jacob nombra heredero a Zebulón, Bahadura y Esaú estallan de rabia. Madre e hijo abandonan la jaima y actúan antes de que la decisión pueda ser comunicada con normalidad. Esaú roba el báculo, se proclama jeque y apuñala a su hermano. Después del ataque, Bahadura se acerca y le susurra algo; Esaú recupera el control suficiente para convocar a sus partidarios y marchar hacia el norte.
La novela no presenta a Bahadura como simple espectadora. Su influencia ayuda a formar el orgullo herido de Esaú y a convertir una disputa sucesoria en cisma. Su concepción del linaje favorece el dominio y la exclusión, mientras Jacob intenta elegir conforme a la capacidad moral.
En el lore de la serie, Bahadura encarna la raíz familiar de una tragedia que terminará alimentando a Baalfegor. La marcha de Esaú, la fundación de las Siete Ciudades y los sacrificios de la Pirámide Oscura comienzan en parte con la negativa de una madre a aceptar que el hijo de una esclava pueda ser considerado digno.
