Astarté es la vieja dragona negra vinculada a Django y al clan de la Luna Roja. En Constanza forma parte del sistema que mantiene viva la ciudad: su fuego alimenta calderas, engranajes y estructuras que dependen del aliento de los dragones. Su tamaño permite transportar construcciones, plataformas y numerosos pasajeros sobre el lomo.
La dragona posee una personalidad reconocible. Es celosa con Django, desconfiada ante Clea y capaz de gestos cómicos, como robar la faja del laúd. Esa humanidad aparente nunca elimina su condición de criatura ancestral. Sus escamas, su ojo rojo o dorado y la membrana de sus alas conservan memorias que pueden proyectarse como visiones. En Ojos de Dragón, el contacto entre Astarté, Django y Clea revela una ciudad distinta de Lutecia, organizada alrededor de un río, siete faros y una gran campana.
Durante la caída de Constanza, Astarté es el único dragón que consigue escapar con un corredor abierto hacia el exterior. Combate a los Hambrientos, soporta sobre su cuerpo a los fugitivos y salta al vacío antes de desplegar las alas. En Lutecia actúa como refugio, metrónomo y advertencia frente a aquello que habita en el Pozo. Su respiración ordena a los supervivientes cuando la ciudad imita voces y golpes. Al final, sus alas se convierten en el techo móvil bajo el que la comunidad abandona Lutecia rumbo a Umbral.
Apariciones y relaciones canónicas
La tarjeta de Astarté pertenece a la serie Llama y Ceniza. Su contenido procede de Ceniza de Dragón, Corazón de Dragón, Ojos de Dragón y Alas de Dragón. La cronología principal se sitúa en el año 6033 tras la caída de la Primera Ciudad.
Las visiones de Clea, las afirmaciones de Temis y Mefisto, las supersticiones sobre la ceniza y las interpretaciones de los alquimistas deben conservarse como perspectivas del canon cuando el texto no las confirma como hechos objetivos. Del mismo modo, las entidades de Lutecia no deben recibir una identidad definitiva más allá de lo mostrado: imitan, aprenden, cuentan y observan, pero su naturaleza completa permanece abierta.
Las conexiones con La Senda de las Estrellas y La Guerra de los Mil Tronos solo deben ampliarse mediante relaciones expresamente establecidas por las novelas. Este artículo está concebido como referencia de lore para lectores y creadores de contenido, no como autorización para introducir personajes, poderes, lugares o genealogías ajenos al material canónico.
