La unión entre La Senda de las Estrellas y la séptima serie del Continuus Nexus se produce en El Hereje. No es una referencia externa, sino una continuidad argumental construida mediante Pérgamo, el Hereje de Hierro, el Khabal y Mundo Ceniza.
Los protagonistas de la Senda llevan consigo tecnología Exo, linajes híbridos y conocimientos de las anomalías. Esos elementos adquieren un nuevo sentido al entrar en regiones dominadas por guerras dinásticas y poderes mayores.
La conexión confirma la estructura de novela río del Continuus Nexus. La expedición iniciada en Nod no termina cuando resuelve el origen de Mayra o el destino del niño. Sus decisiones alimentan acontecimientos posteriores, y personajes de otras series pueden reinterpretar su legado desde perspectivas distintas.
Apariciones y relaciones canónicas
La tarjeta de La unión de la sexta y la séptima serie pertenece a la serie La Senda de las Estrellas y debe interpretarse principalmente a partir de Cazador de demonios, El Navegante, La Exomante y El Hereje. Su información se integra con los antecedentes de Khaos y Oscuridad, La Pureza y Leyendas del Sol Negro únicamente cuando las novelas establecen el vínculo mediante nombres, linajes, tecnologías o acontecimientos reconocibles.
Dentro de la cronología, los hechos principales se sitúan alrededor de los años 10180–10199 posteriores a la Conjunción Infernal. Las afirmaciones religiosas, proféticas o metafísicas deben conservarse como creencias o interpretaciones cuando el texto no las confirma de manera objetiva. En particular, las versiones de Ká, Abaddón, los cultos de Pérgamo y los recuerdos alterados pueden ser parciales, interesadas o incompletas.
Este concepto forma parte de la estructura de novela río del Continuus Nexus: sus consecuencias pueden reaparecer en otras cuadernas y series. La continuidad debe respetar la grafía canónica de lugares, linajes y artefactos, así como la diferencia entre tecnología Exo, afinidad genética y poder arconte.
