Eternum es la galaxia y línea espacio-temporal donde transcurre La Senda de las Estrellas. Diez milenios después de la Conjunción Infernal, continúa marcado por guerras, regiones aisladas, civilizaciones híbridas y enormes extensiones sin cartografiar.
La geografía se organiza mediante cuadernas, sectores y redes de anomalías. Los viajes subluz o de curvatura no bastan para alcanzar todas sus regiones. Las exonaves pueden utilizar rutas antiguas que conectan puntos separados por distancias y tiempos extremos.
El Eternum de la serie no es un escenario vacío. Es un organismo histórico lleno de cicatrices. Cada mundo contiene restos de imperios, pactos y migraciones. La Senda permite mostrarlo desde la perspectiva de una tripulación pequeña que descubre que la galaxia es mucho más antigua y peligrosa que sus mapas.
Apariciones y relaciones canónicas
La tarjeta de El Eternum pertenece a la serie La Senda de las Estrellas y debe interpretarse principalmente a partir de Cazador de demonios, El Navegante, La Exomante y El Hereje. Su información se integra con los antecedentes de Khaos y Oscuridad, La Pureza y Leyendas del Sol Negro únicamente cuando las novelas establecen el vínculo mediante nombres, linajes, tecnologías o acontecimientos reconocibles.
Dentro de la cronología, los hechos principales se sitúan alrededor de los años 10180–10199 posteriores a la Conjunción Infernal. Las afirmaciones religiosas, proféticas o metafísicas deben conservarse como creencias o interpretaciones cuando el texto no las confirma de manera objetiva. En particular, las versiones de Ká, Abaddón, los cultos de Pérgamo y los recuerdos alterados pueden ser parciales, interesadas o incompletas.
Este concepto forma parte de la estructura de novela río del Continuus Nexus: sus consecuencias pueden reaparecer en otras cuadernas y series. La continuidad debe respetar la grafía canónica de lugares, linajes y artefactos, así como la diferencia entre tecnología Exo, afinidad genética y poder arconte.
