Rocamar es una antigua ciudad y fortaleza de Aqueron vinculada a Abaddón, Jonah Fox y la explosión conocida como Gehena. En Vientos Estelares, Laertes sigue el rastro de Kadosh hacia sus ruinas después de descubrir que el emperador ha abandonado Al-Semanet en secreto.
La fortaleza fue feudo de Abaddón antes de la activación de las Tablas del Destino por Jonah Fox y sus tropas. La explosión resultante transformó Aqueron y dejó la región arrasada. Décadas después, Kadosh ordena investigaciones arqueológicas dirigidas por la Universidad Imperial de Nemeron. Los fondos son retirados y los equipos evacuados, dejando el lugar prácticamente vacío.
Rocamar conserva, por tanto, capas de historia: fortaleza arconte, campo de batalla, origen de Gehena y yacimiento arqueológico. Su abandono no significa que esté inactiva. Los restos pueden contener tecnologías, presencias o memorias capaces de reactivar conexiones antiguas.
La decisión de Kadosh de viajar a la antigua usanza, protegido por Neffut y lejos de la vigilancia oficial, sugiere que busca algo que no desea compartir con sacerdotes ni altos mandos. Laertes comprende que el peligro procede tanto de las ruinas como de los conflictos interiores del Mesías.
Dentro del lore, Rocamar es un lugar de retorno. Las civilizaciones creen haber enterrado un poder, pero generaciones posteriores vuelven a excavar donde ocurrió la catástrofe. El viaje hacia sus ruinas conduce a la transformación de Kadosh en Kadosh-Abaddón. Así, la arqueología deja de ser estudio del pasado y se convierte en mecanismo de posesión y guerra futura.
