Los Estirpe son una casta vinculada al linaje de Isabella Kheb y a la tradición imperial del Exodus. Poseen afinidad genética con el metal Exo, que puede manifestarse mediante un fulgor rojizo. Utilizan exoarmaduras, bastones y símbolos de autoridad asociados a una época en la que gobernaron amplios territorios.
Para el año 1801 DE, su poder se ha reducido. La Batalla de Utapain culmina una larga decadencia y permite a los Kheb proclamar su extinción. Revar, sin embargo, sobrevive. Esa continuidad oculta será decisiva para acontecimientos posteriores y para el regreso de proyectos Estirpe en Leyendas del Sol Negro.
En La Pureza, los Estirpe aparecen como ejemplo de cómo un linaje derrotado puede convertirse en mito, amenaza o instrumento de otras facciones. Los relatos Kheb los presentan como proscritos; sus propios supervivientes se consideran herederos legítimos de un orden traicionado.
La existencia de cuerpos Exo, clones, linajes conservados y memorias transmitidas complica la idea de extinción. Una casta puede desaparecer políticamente y, sin embargo, permanecer en genes, archivos o individuos aislados.
Los Estirpe también permiten conectar el conflicto de La Pureza con la pregunta central sobre la humanidad. Su sangre contiene modificaciones o herencias no completamente humanas, pero sus miembros reclaman una identidad humana y una legitimidad histórica. Para la Cofradía, esa condición puede resultar problemática; para los Kheb, es una rivalidad de linajes; para los propios Estirpe, es un derecho.
Su historia recuerda que la pureza biológica nunca es neutral. Se convierte en arma cuando una facción decide qué linaje merece sobrevivir y cuál debe ser borrado.
