Lore

Las balizas de la Pureza

Las balizas de la Pureza forman una red de alarma vinculada a la Cofradía de Inquisidores. Están instaladas en colonias, estaciones y enclaves donde existe riesgo de mutación, infección o contacto alienígena. Su activación equivale a una petición de auxilio bajo los términos del dogma: cualquier inquisidor cercano debe valorar la señal y acudir si tiene capacidad para hacerlo. La importancia de estas balizas aumenta...

Las balizas de la Pureza forman una red de alarma vinculada a la Cofradía de Inquisidores. Están instaladas en colonias, estaciones y enclaves donde existe riesgo de mutación, infección o contacto alienígena. Su activación equivale a una petición de auxilio bajo los términos del dogma: cualquier inquisidor cercano debe valorar la señal y acudir si tiene capacidad para hacerlo.

La importancia de estas balizas aumenta después de la caída del Viejo Imperio. Las casas feudales protegen únicamente aquello que consideran rentable, y muchas corporaciones abandonan instalaciones cuando dejan de producir beneficios. La red de la Pureza conserva una forma mínima de solidaridad interestelar. Un faro remoto o una colonia olvidada pueden emitir una llamada incluso cuando no existe autoridad política dispuesta a responder.

En Maestro Inquisidor, Silas llega a Jano después de recibir una señal procedente de un faro de hiperhonda. En Dogma y Herejía, Samael responde a una baliza activada en Pragma, donde descubre una colonia afectada por baraka y upyri. En Hermanas Oscuras, Syria ordena destruir la baliza de Antea Solaris, pero la transmisión ya ha escapado. Ese hecho demuestra la principal fortaleza del sistema: basta un instante para que la advertencia viaje más allá del alcance del atacante.

Las balizas también son vulnerables. Pueden ser saboteadas, utilizadas como señuelo o silenciadas después de emitir. El inquisidor que responde nunca sabe si encontrará supervivientes, una trampa o una amenaza capaz de aprender de los protocolos humanos.

Dentro del lore, la baliza representa la promesa más noble de la Pureza: alguien acudirá. Pero también anuncia su dimensión más terrible, porque la llegada de la Cofradía puede significar rescate, cuarentena o exterminio total si la infección ya no puede contenerse.