Lore

Jano y el faro de hiperhonda

Jano es un planeta hostil del sector Orión, formado por capas de hielo, nubes congeladas y una atmósfera corrosiva rica en amoníaco. Su órbita y baja gravedad producen ciclos de sublimación y congelación que impiden hablar de una superficie estable. A pesar de esas condiciones, fue elegido siglos atrás para instalar un faro de hiperhonda. El faro es una torre negra sostenida mediante antigravedad y alimentada por gen...

Jano es un planeta hostil del sector Orión, formado por capas de hielo, nubes congeladas y una atmósfera corrosiva rica en amoníaco. Su órbita y baja gravedad producen ciclos de sublimación y congelación que impiden hablar de una superficie estable. A pesar de esas condiciones, fue elegido siglos atrás para instalar un faro de hiperhonda.

El faro es una torre negra sostenida mediante antigravedad y alimentada por generadores antiguos. Su función consiste en repetir transmisiones cuánticas y mantener conectadas rutas de colonización. Con la caída del Viejo Imperio, la instalación queda olvidada y atendida por una dotación mínima.

En Maestro Inquisidor, Silas responde a una señal de socorro. Encuentra restos de una cápsula, instalaciones destruidas y cuerpos mutilados. Las criaturas que han tomado el puente utilizan cadáveres humanos y demuestran capacidad de adaptación y comunicación.

Jano resume la fragilidad de la infraestructura imperial. Un faro puede continuar funcionando durante quinientos años, pero nadie acude cuando su tripulación desaparece. Solo la Cofradía conserva la obligación de responder.

El entorno también condiciona el combate. La atmósfera mata a un humano sin protección, mientras Silas depende de su armadura, filtros y escudo. La tecnología que lo mantiene vivo es tan importante como sus armas.

Dentro del lore, Jano representa los márgenes donde la civilización se vuelve una serie de máquinas automáticas rodeadas de muerte. El faro mantiene voces humanas en movimiento, pero no puede proteger a quienes lo custodian. La llegada de Silas convierte una estación abandonada en el primer escenario de una guerra mucho mayor contra amenazas que aprenden a utilizar la carne humana.