Abaddón es una entidad arconte cuya influencia atraviesa las líneas de Aqueron y La Pureza. Su nombre queda asociado a destrucción, posesión y transformación. En Dioses Oscuros y La Luna Verde, su relación con Kadosh se convierte en uno de los grandes ejes de la serie.
Kadosh, Mesías Rojo y emperador de Aqueron, ya posee una condición excepcional antes del contacto. La unión con Abaddón no crea poder donde no lo había; altera una voluntad capaz de resistir y negociar. El resultado es Kadosh-Abaddón, entidad híbrida cuya conducta ya no puede atribuirse por completo a uno u otro componente.
Abaddón representa una forma de invasión distinta de la puramente biológica. Puede utilizar deseos, heridas y ambiciones del huésped. En Kadosh encuentra un líder acostumbrado a ser venerado y a dirigir yihads. La fusión convierte estructuras políticas y religiosas existentes en herramientas para una cruzada nueva.
La transformación afecta a los Neffut, a las reinas dragón Cinnia y Narfater, a los corsarios y a la relación con Lys-Baalfegor. El arconte no opera aislado; forma parte de una guerra entre poderes que utilizan humanos y linajes como piezas.
Las creencias de sacerdotes y seguidores interpretan a Abaddón mediante categorías religiosas. La Cofradía lo considera una amenaza de posesión. Otros personajes pueden verlo como Aspecto del Khaos o como inteligencia extraplana. El canon confirma sus efectos, pero no reduce su naturaleza a una definición simple.
Abaddón encarna el peligro de un poder que no destruye al huésped de inmediato porque necesita su nombre, su ejército y su legitimidad.
