Hastapor es un sistema de dos estrellas y tres mundos habitables, terraformados durante el primer milenio tras la Conjunción. Antiguamente se conocía como las Tres Perlas y perteneció al imperio de Dave de Orión.
Tras la caída de aquel orden, los mundos descendieron hacia anarquía, piratería, tráfico de carne y profanación de reliquias. Nimrod 84 los reclama como parte de los Mil Tronos y envía a Vidarna.
La campaña incluye bloqueo, combate espacial, desembarco y asalto a una ciudad y un bastión pirata. Jared documenta la batalla como su primera gran crónica. Hastapor muestra la lógica imperial: una sociedad degradada puede ser realmente criminal y, al mismo tiempo, servir de justificación para una conquista absoluta.
Apariciones y relaciones canónicas
Apariciones principales: La Guerra de los Mil Tronos.
Relaciones conocidas: Jared, Vidarna, Nimrod 84, la Mano Blanca y la Batalla de las Tres Perlas.
Esta tarjeta pertenece a La Guerra de los Mil Tronos y se ha redactado a partir de los seis primeros libros disponibles: La Guerra de los Mil Tronos, El Cronista, El Tercer Sacrificio, Arconte, La Caza y Hinom. Cuando un dato procede de una crónica, una interpretación religiosa, una visión, un archivo imperial o una afirmación interesada, debe mantenerse ese grado de certeza y no transformarse automáticamente en hecho objetivo.
Límite canónico: Formato cartográfico canónico: Ekron-Dagán. La serie continúa más allá de Hinom, por lo que las líneas futuras solo deben ampliarse cuando aparezcan en nuevos manuscritos o correcciones expresas del canon.
Para futuros creadores de contenido, este elemento debe presentarse siempre dentro de su contexto histórico y político, evitando convertir una referencia parcial en una explicación absoluta del Eternum.
Su valor dentro del lore reside también en las consecuencias que provoca sobre otros personajes, instituciones y linajes, no únicamente en los acontecimientos inmediatos de la escena donde aparece.
Las diferencias entre propaganda neoimperial, memoria personal, tradición religiosa y hecho comprobado forman parte deliberada de la narración y deben conservarse al resumir o adaptar este contenido.
