Edgar Mcelroy es un historiador y arqueólogo escocés que, en los años veinte del siglo XIX, publicó estudios sobre el Círculo de Brodgar, en las islas Orcadas, tras descifrar runas neolíticas halladas en tumbas cercanas que describían un "fenómeno cíclico": fiebres extrañas, muertes masivas y seres que regresaban de la muerte. Sus predicciones, ignoradas en su día, resultan proféticas cuando estalla la Peste Oscura y aparece La Brecha sobre el mismo Círculo de Brodgar. La Royal Society, a través de Charles Darwin y Joseph Hooker, encarga al HMS Deméter recogerlo antes de dirigirse hacia la grieta.
Cuando Walter Stewart y el capitán Connor Thomas lo rescatan en Kirkwall, descubren que Mcelroy ya no es del todo humano: es un "regresado" que, a diferencia de la mayoría, conserva la razón, la memoria y un propósito propio que oculta deliberadamente a sus compañeros. Tras el naufragio del Deméter en Aqueron, guía a Stewart y Thomas a través del desierto hacia los zigurats del Aqueron Continental, revelando fragmentos de conocimiento prohibido: nombra a los guardianes de piedra de la Gran Muralla como "Anunnaki… los Anu", dejando claro que sabe mucho más de lo que ha compartido con la expedición británica.
La ambigüedad de Mcelroy —¿aliado, prisionero de su propia naturaleza, o agente de los Anu infiltrado entre los náufragos?— es una de las tensiones narrativas del libro I y II. Su figura conecta el saber académico victoriano con la verdad cósmica de la serie: que la mitología sumeria de Anu e Igigi no es leyenda, sino la descripción literal de una civilización depredadora que ha "cosechado" la Tierra —y otros mundos y líneas temporales— repetidas veces a lo largo de la historia.
