Lore

Morgay

Morgay es la ciudad más importante de la Isla Occidental de Aqueron, situada en la región montañosa más verde del continente, junto al ancho río Morgay-Vladas, que la conecta con el mar. Durante siglos prosperó como capital comercial gracias a dos rutas antiguas trazadas en tiempos del Señor Dragón: el Camino de las Rosas, que la une con las ruinas de Svalburd y la laguna de Agarthia, y el Camino de la Seda, que la c...

Morgay es la ciudad más importante de la Isla Occidental de Aqueron, situada en la región montañosa más verde del continente, junto al ancho río Morgay-Vladas, que la conecta con el mar. Durante siglos prosperó como capital comercial gracias a dos rutas antiguas trazadas en tiempos del Señor Dragón: el Camino de las Rosas, que la une con las ruinas de Svalburd y la laguna de Agarthia, y el Camino de la Seda, que la conecta con los puertos orientales y Rocamar. Esa posición estratégica la convirtió en un objetivo codiciado y, finalmente, en la sede de poder del señor Igigi Aedh Drummond, vasallo de Rocamar, que gobierna la ciudad exigiendo sacrificios infantiles anuales a "la Oscuridad".

En Morgay, Jonah Fox mata a un Dahaka para salvar a una familia campesina del sacrificio ritual, es capturado y torturado en las mazmorras de la ciudad, y finalmente rescatado por la Orden de Agarthia. Años después, Morgay se convierte en el escenario del enfrentamiento decisivo de la serie: una gran armada aliada —formada por las ciudades-estado de La Orden, los Señores del Norte, Agarthia y Vagarde, bajo el mando conjunto del jefe nórdico Midgar y de Jonah Fox— asalta la ciudad por el río, enfrentándose a las defensas de Drummond, a los guerreros de Vagarde drogados con mandrágora del hielo y a los huargos del señor Igigi.

La batalla de Morgay marca un punto de inflexión en la saga: la ciudad es liberada, Frana McGregor muere a manos de Drummond, Cinnia (ya corrompida) escapa junto a él hacia Rocamar, y el pueblo de la Isla Occidental proclama a Jonah Fox como el Mesías Rojo. La liberación de Morgay demuestra, por primera vez en la serie, que los señores Igigi pueden ser derrotados, sembrando la esperanza —y la maquinaria política— de una guerra mayor contra los Anu.