Lore

Filip Leblanc y la Orden de Agarthia

Filip Leblanc es un joven oficial francés que combate en la batalla de Verdún, en diciembre de 1916, durante la Primera Guerra Mundial. Portador de un medallón heredado de su abuelo egiptólogo —media esfera oscura de una aleación anómala parecida al iridio, con forma de "sol partido en dos"—, Leblanc desaparece del frente en circunstancias inexplicables tras el impacto de un proyectil, y reaparece treinta años despué...

Filip Leblanc es un joven oficial francés que combate en la batalla de Verdún, en diciembre de 1916, durante la Primera Guerra Mundial. Portador de un medallón heredado de su abuelo egiptólogo —media esfera oscura de una aleación anómala parecida al iridio, con forma de "sol partido en dos"—, Leblanc desaparece del frente en circunstancias inexplicables tras el impacto de un proyectil, y reaparece treinta años después (en tiempo de Aqueron) convertido en el Maestre de Agarthia, líder de una orden de caballeros consagrados a la Diosa.

La Orden se estableció en la laguna de Agarthia, en la Isla Occidental, tras escapar de la caída de la ciudad de Rocamar y de Sippart mediante alcantarillas y una goleta hacia el mar, dejando atrás al antiguo Maestre y a muchos hermanos caídos. Desde entonces, Agarthia libra una guerra constante contra los clanes corrompidos por los Anu y sus criaturas. Leblanc rescata a Jonah Fox de las mazmorras de Aedh Drummond en Morgay y lo acoge en las Casas de Curación de Agarthia, donde le revela que también él llegó a Aqueron desde "otro tiempo y otro mundo", que sirve a la Diosa, y que conoció a Cinnia McGregor años atrás.

Leblanc identifica a Frana McGregor como el heredero destinado a convertirse en el Mesías Rojo, protector de "muchos mundos, muchos tiempos que convergen en un único punto". Tras la muerte de Frana durante el asalto a Morgay, Leblanc observa con inquietud cómo el pueblo traslada esa misma leyenda a Jonah Fox, y decide, pese a sus dudas, aprovechar el fervor popular para consolidar la resistencia de Agarthia frente a los Anu y sus señores Igigi.

Su propio origen —un soldado francés de la Primera Guerra Mundial que aparece treinta años después en un mundo distinto, ataviado como un caballero templario— lo convierte en un espejo de Jonah Fox y del propio "Viajero" del siglo XXIII que llega a Aqueron por otra vía: la prueba viviente de que las puertas de los Anu llevan siglos arrastrando a soldados, científicos y peregrinos de distintas épocas de la Tierra hacia el mismo tablero de guerra, todos ellos reclutados, sin saberlo, para la misma causa.