Lore

El clan McGregor y la Orden del Dragón

Los McGregor son, en la Tierra, un clan de pescadores escoceses liderado por el viejo Duncan McGregor, que recoge a Jonah Fox moribundo en una playa de Aqueron tras el naufragio del HMS Deméter. Duncan viste el feileadh mòr ceremonial de su clan, sujeto por un broche con forma de dragón rampante, símbolo de un linaje que él cree extinto. Su nuera Cinnia de los McGregor y su nieto Frana completan el núcleo familiar qu...

Los McGregor son, en la Tierra, un clan de pescadores escoceses liderado por el viejo Duncan McGregor, que recoge a Jonah Fox moribundo en una playa de Aqueron tras el naufragio del HMS Deméter. Duncan viste el feileadh mòr ceremonial de su clan, sujeto por un broche con forma de dragón rampante, símbolo de un linaje que él cree extinto. Su nuera Cinnia de los McGregor y su nieto Frana completan el núcleo familiar que acoge a Fox y lo cura durante semanas de fiebre.

Sin embargo, en Aqueron Occidental el nombre McGregor tiene un peso legendario que Duncan ignora del todo: son la estirpe de los Señores Dragón, descendientes de los Héroes (el cruce entre los elementales de la Diosa y las hijas de los hombres) y fundadores de los Constructores. En la llamada Edad de los Señores del Acero, un caudillo de la Orden del Dragón unificó las Casas Nobles de Occidente bajo un único Rey Dragón, que llevó a su pueblo a una guerra contra "los muertos" que avanzaban desde el Aqueron caído en Oriente. De aquel reino solo perduran las leyendas, el título reverencial de "Señor Dragón" y una cripta con la armadura y el mandoble rúnico de un rey sin nombre —reliquias que Jonah Fox encuentra y viste, lo que provoca que los campesinos de Occidente lo confundan con el regreso profetizado del Dragón.

La aldea original de los McGregor es masacrada poco después de acoger a Fox, y Cinnia y Frana desaparecen, dando origen a la búsqueda que vertebra gran parte de la saga: Fox recorriendo Aqueron para encontrarlos, hasta reencontrarlos —transformados y enfrentados a él— durante el asedio final de Morgay.

Cuando Fox viste la armadura y empuña el mandoble hallados en la cripta del rey sin nombre, los campesinos occidentales caen de rodillas ante él llamándolo "Señor Dragón" y suplicando perdón por cruzarse en su camino, convencidos de que las profecías anuncian su regreso para "traer orden a las moradas de los Constructores". Fox niega serlo, pero el malentendido no hace sino crecer con cada hazaña que protagoniza, sembrando el terreno para que, tras la muerte de Frana, el pueblo termine transfiriéndole a él —y no al heredero de sangre— el peso completo de la leyenda del Rey Dragón y del Mesías Rojo.