Aqueron es el mundo al otro lado de La Brecha, un planeta de al menos dos lunas, clima extremo (junglas asfixiantes, desiertos de pedernal rojizo y regiones heladas del Gran Norte) y una geografía dividida en grandes regiones: la Isla Occidental (hogar del clan McGregor, de ciudades como Morgay y de la Orden de Agarthia), el Aqueron Continental u Oriental (dominado por la Gran Muralla de ladrillos vitrificados, zigurats colosales y la ciudad de Sippart, custodiada por colosos con forma de "arqueros persas" que Mcelroy identifica como representaciones de los Anunnaki), y Rocamar, en la costa occidental, sede del poder de los señores Igigi.
El mundo conserva ecos deformados de la mitología e historia terrestres —nombres como Anu, Igigi, Lago de Fuego, o razas como los Constructores y los "Héroes" nacidos del cruce entre elementales de la Diosa e hijas de los hombres— lo que sugiere que Aqueron no es un planeta ajeno al azar, sino una realidad moldeada durante milenios por la intervención directa de los Anu, que ya "cosecharon" esta tierra en una era legendaria conocida como la Edad de los Señores del Acero, cuando la mítica ciudad de Aqueron (que da nombre al continente) cayó ante un ejército de muertos.
Culturalmente, Aqueron combina sociedades de corte medieval-nórdico en Occidente (clanes como los McGregor, reinos como Vagarde o Stackhalm) con civilizaciones de estética mesopotámica en Oriente (mercados de esclavos como Al-Semanet, cultivo de la flor Lysiam, zigurats y la Gran Muralla). Sirve como escenario de convergencia de personajes procedentes de distintas épocas de la Tierra —la Escocia victoriana del HMS Deméter, la Francia de la Primera Guerra Mundial de Filip Leblanc, el Londres finisecular de Andreas Lampert— confirmando que Aqueron actúa como un punto de cruce entre líneas temporales y mundos del multiverso.
