Los Hambrientos son criaturas o fuerzas que atacan Constanza y provocan la caída final de la ciudad y sus dragones. Las leyendas los trataban como cuentos destinados a asustar, pero su aparición destruye ese escepticismo.
Se abalanzan en grandes cantidades sobre Astarté y otras bestias, devoran carne y desbordan las defensas. No son descritos únicamente como ejército organizado; funcionan como hambre multiplicada, una masa capaz de convertir una ciudad escudo en alimento.
La huida de Astarté demuestra que el fuego de dragón puede destruir muchos, pero no detener indefinidamente a la multitud. Los Hambrientos representan la amenaza exterior que rompe el orden de Constanza. Su existencia obliga a Maximilian, Bardo y los dirigentes a aceptar que los relatos prohibidos conservaban verdad. La serie no debe confundirlos automáticamente con las presencias de Lutecia: ambas amenazas pueden compartir hambre, pero sus comportamientos y manifestaciones son distintos.
Apariciones y relaciones canónicas
La tarjeta de Los Hambrientos pertenece a la serie Llama y Ceniza. Su contenido procede de Ceniza de Dragón, Corazón de Dragón, Ojos de Dragón y Alas de Dragón. La cronología principal se sitúa en el año 6033 tras la caída de la Primera Ciudad.
Las visiones de Clea, las afirmaciones de Temis y Mefisto, las supersticiones sobre la ceniza y las interpretaciones de los alquimistas deben conservarse como perspectivas del canon cuando el texto no las confirma como hechos objetivos. Del mismo modo, las entidades de Lutecia no deben recibir una identidad definitiva más allá de lo mostrado: imitan, aprenden, cuentan y observan, pero su naturaleza completa permanece abierta.
Las conexiones con La Senda de las Estrellas y La Guerra de los Mil Tronos solo deben ampliarse mediante relaciones expresamente establecidas por las novelas. Este artículo está concebido como referencia de lore para lectores y creadores de contenido, no como autorización para introducir personajes, poderes, lugares o genealogías ajenos al material canónico.
