El clan de la Luna Roja es una comunidad zíngara vinculada a los dragones y a una lengua antigua de jinetes. Ha servido a Constanza durante dos siglos, aunque nobles y sacerdotes continúan tratándolo como grupo inferior o peligroso.
Ricard dirige el clan, Menorá conserva su autoridad doméstica y Django representa la continuidad del linaje. Sus casas y plataformas se levantan sobre Astarté y otras bestias. La relación con los dragones es hereditaria, práctica y espiritual.
Durante la caída de Constanza, la Luna Roja aporta el único medio de huida viable. En Lutecia, sus redes, cuerdas, experiencia y organización resultan indispensables. La convivencia con la casa de Santino obliga a crear un mando compartido. El clan demuestra que la sociedad que lo despreciaba dependía de su conocimiento más profundo. La Luna Roja no es una facción ornamental, sino custodio de la Primera Sangre y de la memoria de los dragones.
Apariciones y relaciones canónicas
La tarjeta de Los zíngaros de la Luna Roja pertenece a la serie Llama y Ceniza. Su contenido procede de Ceniza de Dragón, Corazón de Dragón, Ojos de Dragón y Alas de Dragón. La cronología principal se sitúa en el año 6033 tras la caída de la Primera Ciudad.
Las visiones de Clea, las afirmaciones de Temis y Mefisto, las supersticiones sobre la ceniza y las interpretaciones de los alquimistas deben conservarse como perspectivas del canon cuando el texto no las confirma como hechos objetivos. Del mismo modo, las entidades de Lutecia no deben recibir una identidad definitiva más allá de lo mostrado: imitan, aprenden, cuentan y observan, pero su naturaleza completa permanece abierta.
Las conexiones con La Senda de las Estrellas y La Guerra de los Mil Tronos solo deben ampliarse mediante relaciones expresamente establecidas por las novelas. Este artículo está concebido como referencia de lore para lectores y creadores de contenido, no como autorización para introducir personajes, poderes, lugares o genealogías ajenos al material canónico.
