Las cuadernas estelares son grandes regiones cartográficas del Eternum. Sus nombres siguen una estructura compuesta, como Ekron-Dagán o Envar-Dagán, y permiten situar mundos, anomalías y corredores dentro de una galaxia fragmentada.
La escala de una cuaderna supera la de un sector ordinario. En su interior pueden existir imperios, espacios desconocidos y rutas que solo las exonaves pueden atravesar. Los mapas humanos son incompletos y se apoyan en restos Kish, crepusculares y Exo.
En la serie, la cuaderna no es solo coordenada. Determina cultura, acceso tecnológico y memoria histórica. El viaje desde Ekron-Dagán hacia Envar-Dagán conduce a Mayra hasta su origen; las cuadernas desconocidas del borde muestran que incluso el Explorador puede perderse. La forma correcta del nombre debe conservar siempre sus dos elementos unidos por guion.
Apariciones y relaciones canónicas
La tarjeta de Las cuadernas estelares pertenece a la serie La Senda de las Estrellas y debe interpretarse principalmente a partir de Cazador de demonios, El Navegante, La Exomante y El Hereje. Su información se integra con los antecedentes de Khaos y Oscuridad, La Pureza y Leyendas del Sol Negro únicamente cuando las novelas establecen el vínculo mediante nombres, linajes, tecnologías o acontecimientos reconocibles.
Dentro de la cronología, los hechos principales se sitúan alrededor de los años 10180–10199 posteriores a la Conjunción Infernal. Las afirmaciones religiosas, proféticas o metafísicas deben conservarse como creencias o interpretaciones cuando el texto no las confirma de manera objetiva. En particular, las versiones de Ká, Abaddón, los cultos de Pérgamo y los recuerdos alterados pueden ser parciales, interesadas o incompletas.
Este concepto forma parte de la estructura de novela río del Continuus Nexus: sus consecuencias pueden reaparecer en otras cuadernas y series. La continuidad debe respetar la grafía canónica de lugares, linajes y artefactos, así como la diferencia entre tecnología Exo, afinidad genética y poder arconte.
